Alergia o intolerancia alimentaria

¿Cuál es la diferencia entre Alergias e Intolerancias alimentarias?

Alergia e intolerancia alimentaria ¡no son los mismo! Hablaremos de ello, pensando en todas aquellas personas que empiezan en este extenso mundo.

Cuando nos enfrentamos a una alergia o intolerancia lo hacemos a un mundo desconocido de términos, síntomas, formas de diagnosticar, exámenes, protocolos de actuación, visitas médicas y un sinfín de cuestiones que deben ser asimiladas para poder actuar con mesura en cuestión.

Una de las primeras dudas que nos encontramos como pacientes o como familiares de éstos, es que no sabemos diferenciar una alergia de una intolerancia.

Las alergias y las intolerancias pueden tener causas y síntomas comunes, pero no son lo mismo.

¿Qué es una Alergia alimentaria?

La alergia alimentaria es una reacción del sistema inmune (nuestro cuerpo se defiende de una potencial infección), el cual interpreta que cierto alimento es una amenaza, provocando la liberación de una serie de sustancias químicas, como la histamina.

En la Alergia está implicado el sistema inmune.

Algunas de las proteínas que se encuentran en los alimentos son las causantes de las alergias alimentarias.

Esta reacción alérgica puede ocasionar diversos síntomas como: diarrea, vómitos, mareos, urticaria, dolor de cabeza, dolor de estómago, tos, ronquera, dificultad para respirar y shock anafiláctico, como una reacción alérgica grave.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las alergias alimentarias pueden dividirse en función de que la respuesta del sistema inmune implique o no la participación de anticuerpos de la clase IgE.

Los anticuerpo lgE están presentes en nuestro organismo en cantidades reducidas, pero una concentración elevada de este tipo de anticuerpos puede ser un signo de una reacción alérgica.

Las alergias alimentarias más comunes son: a la proteína de la leche de vaca, al huevo, al cacahuete y al pescado.

¿Qué es una Intolerancia Alimentaria?

La intolerancia alimentaria es la dificultad que tienen algunas personas para digerir ciertos alimentos y, como consecuencia tienen una reacción física desagradable.  También se le denomina como sensibilidad a los alimentos.

En la intolerancia está implicado el metabolismo.

Las personas intolerantes suelen tener síntomas unas horas después de ingerir el alimento que lo ocasiona.

En general, algunos de los síntomas son:

  • Dolor de estómago, inflamación, gases y/o diarrea.
  • Náuseas y vómitos.
  • Erupciones en la piel y picores. 
  • Irritabilidad, dolor de cabeza y/o nerviosismo.

Este tipo de reacciones no alérgicas que antes se denominaban intolerancia a los alimentos, según la OMS, deben denominarse hipersensibilidad no alérgica a los alimentos. 

El número de personas que creen tener intolerancia alimentaria ha aumentado drásticamente en los últimos años, pero es difícil saber cuántas personas están realmente afectadas. Muchas personas asumen que tienen una intolerancia alimentaria cuando la verdadera causa de sus síntomas es otra.

Los síntomas y las causas entre una alergia y una intolerancia pueden ser similares, pero no son lo mismo y allí reside la dificultad para saber cuál de las dos se padece.

Diferencias entre los síntomas de las alergias y las intolerancias

La principal diferencia entre una alergia y una intolerancia alimentaria radica en el tiempo que toma nuestro organismo en reaccionar o mostrar algún tipo de síntoma al entrar en contacto con dicho alimento.

El contacto con el alimento puede ser tras ingesta, inhalación o tacto.

Si el contacto es inmediato estamos hablando de una reacción alérgica al alimento.

Si el síntoma se presenta pasado algún tiempo del contacto, se trata de una intolerancia alimenticia.

¿Cómo puedo saber si tengo alergia o intolerancia?

Si sospechas que tienes alergia o intolerancia a ciertos alimentos lo más recomendable es acudir a un médico especialista que te ayude a diagnosticarlas.

¿Cómo se realizan las pruebas de alergias a los alimentos?

Cuando acudas al alergólogo te hará una serie de preguntas acerca del alimento sospechoso, sobre el tipo de reacciones y los síntomas que ocasionan, por lo que se recomienda que realices un diario de los alimentos que consumes y de los síntomas que ocasionan.

Para avanzar en el diagnóstico, el médico podrá solicitar las siguientes pruebas:

  • Prick test o prueba cutánea.
  • Análisis de lgE en sangre.
  • Prueba de provocación.

Además, para hacer seguimiento de la evolución de la alergia el médico, podría repetir las pruebas cuando estime necesario.

¿Cómo se realizan las pruebas de intolerancias alimentarias?

Científicamente no hay ninguna prueba de laboratorio que ayude a las personas a identificar qué tipos de alimentos le ocasionan intolerancia, aunque existen muchos laboratorios privados que ofrecen pruebas de genética para descubrirlo.

Una buena forma de determinar si existe intolerancia alimentaria es vigilando los alimentos que se consumen y los síntomas que ocasionan.

Se puede llevar un diario de alimentación, anotar cada uno de los alimentos que se consumen con el registro de los síntomas digestivos (afecta el metabolismo, no el sistema inmune) que pudiesen aparecer un par de horas después del consumo.

Entre las intolerancias alimentarias más comunes se encuentran, la intolerancia a la lactosa, la proteína de la leche de vaca y el gluten.

¿Qué hacer si sospechas de una alergia o intolerancia alimentaria?

La recomendación general en estos casos es eliminar el alimento sospechoso por un par de semanas, reintroducirlo y controlar, llevando un diario de alimentos, cuáles son los síntomas y reacciones no inmediatas que ocasiona la ingesta. 

Una vez determinados los síntoma, acude a tu médico. Háblale de tus síntomas y sospechas, un diagnóstico a tiempo te ayudará a evitar incidentes desagradables.

Si por el contrario decides evitar el consumo del alimento sospechoso en tu dieta, debes realizar un plan de alimentación que asegure el reemplazo de estos alimentos en particular, con otras alternativas para no perder ningún nutriente importante.

Además, es fundamental establecer el diagnóstico y las causas de la alergia o intolerancia a los alimentos y consultar a un nutricionista para el desarrollo de un plan de alimentación saludable.

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