Cómo se hacen las pruebas de alergia alimentaria

Paso a paso: ¿Cómo se hacen las pruebas de alergias alimentarias?

Saber cómo se hacen las pruebas de alergia alimentaria nos ayuda a prepararnos para gestionar la situación.

Padecer de una alergia alimentaria es un tema que de por si genera mucho estrés, así que tener que hacer las analíticas puede serlo también.

Conocer los protocolos de análisis por otra parte, nos ayudará a entender el proceso y aclarar las potenciales dudas que podamos tener de ello.

La primera valoración médica

La gran mayoría de alergias tienen el mismo protocolo de pruebas.

Antes de someterte a las pruebas o análisis básicos de alergias, el medico tratante o especialista hará una valoración inicial y así completar una historia clínica del paciente.

Te preguntará si hay un determinado alimento que genere sospecha, cuáles son los síntomas que aparecieron luego del contacto, cuándo aparecieron los primeros síntomas, etc.

En el caso de que seas madre lactante, también preguntará sobre tu alimentación.

Es muy importante que antes de acudir a esta cita tengas presente las respuestas a estas preguntas y hagas un pequeño historial de todo lo ocurrido. Será de mucha utilidad para saber por dónde empezar a analizar.

¿En qué casos se hacen las pruebas?

Estos exámenes o pruebas de alergias, solo los puede prescribir un médico, y especialistas como un alergólogo o un nutricionista para hacer un diagnóstico de la situación.

Un diagnóstico de la alergia adecuado es el mejor tratamiento que puede tener cualquier alérgico.

Los test son indicados cuando aparecen síntomas como:

  • Eccemas, urticaria, pruritos, edemas en piel.
  • Inflamación en cara, labios, lengua, garganta o cualquier otra parte del cuerpo.
  • Picores en los ojos o lagrimeo
  • Congestión o moqueo nasales, estornudos
  • Náuseas, diarrea o vómitos.
  • Mareos, desmayos o aturdimiento
  • Dificultad para respirar, tos, sibilancias (silbidos al respirar).
  • Estrechamiento de las vías respiratorias, descenso grave de la presión arterial o pulso acelerado
  • Anafilaxis, el más grave de los síntomas poniendo en riesgo la vida de la persona.

Las pruebas de alergia alimentaria

Una vez con una valoración inicial del médico, éste podrá solicitar realizar test básicos para diagnosticar alergias que incluyen:

Análisis de sangre

Tubos de ensayo con muestras de sangre de persona alérgica
Los análisis de sangre en alergias determinan los niveles de IgE en el cuerpo

Con la muestra de sangre se busca determinar los niveles de Inmunoglobulina del tipo E (IgE) presentes en el cuerpo.

La lgE es un anticuerpo que genera nuestro sistema inmunológico como mecanismo de reacción adversa al contacto con alguna sustancia, que interpreta como dañina o nociva.

Por ejemplo, si eres alérgico a la proteína de leche de vaca, cuando la consumes tu organismo segrega la IgE y como respuesta pueden aparecer síntomas inmediatos como urticaria, sarpullidos, inflamación de la lengua o garganta.

El análisis de IgE total si está por encima de lo normal indica que eres alérgico, pero no te dice a qué sustancias. Con lo cual, en este tipo de test de sangre también se analiza la IgE específica del alimento en particular, que ayudará a determinar la presencia de anticuerpos con las distintas proteínas que potencialmente pueden ser alérgenos.

Si los resultados indican dan positivo en alergia, el médico puede recomendarte asistir a un especialista en alergias o puede recomendarle un plan de tratamiento.

¿Qué pasa sin salen negativos?

Ten en cuenta que tu organismo puede reaccionar de forma adversas a los alimentos, sin mediar IgE en sangre, siendo una alergia no mediada.

En estos casos el diagnóstico es más complicado, puesto que los síntomas aparecen de forma tardía. Hay muchas empresas que comercializan test de intolerancias alimentarias, pero no hay evidencia científica que apruebe que son fiables.

Es muy importante que pacientes que sospechen que padecen de alergias o intolerancias a los alimentos, acudan a un especialista con la finalidad de hacer un diagnóstico de su situación.

Pruebas cutáneas o prick test

Ilustración que muestra la prueba de pinchazo de la piel, la aguja, la reacción inflamatoria y el brazo de la persona analizada.
Prueba cutánea de pinchazo en piel para alergias Alimentarias

Además de la analítica de sangre para descubrir alergias alimentarias, un alergólogo puede usar una prueba cutánea de pinchazo en la piel, con la finalidad de medir la presencia de anticuerpos IgE para el alimento sospechoso.

Es un examen que produce resultados inmediatos y puede realizarse en el consultorio del doctor.

Se trata de exponer al paciente al contacto directo en piel con los extractos del alérgeno alimentario en sospecha. Este examen mide de forma cualitativa los niveles de lgE directamente en la piel.

Durante esta prueba, el sanitario coloca una gota de solución que contiene el alérgeno alimenticio en su antebrazo o espalda. Luego utilizando una pequeña aguja, el médico pincha o rasca suavemente la superficie de la piel para permitir que una pequeña cantidad de la solución entre justo debajo de la superficie.

El test no es no es doloroso y no hay sangrado, pero los niños suelen sentirse aterrados al ver cómo se hace. El rasguño es superficial, parecido al de uña.

Dependiendo del historial médico, se pueden incluir varios alimentos en la misma prueba.

Un resultado positivo en esta prueba se visualiza porque aparecen ciertos bultos blancos o inflamaciones en la piel que pueden provocar picores. Si no aparecen estas inflamaciones en piel, es poco probable que sea alérgico al alimento de prueba.

La prueba cutánea de IgE se puede pedir en lugar de, o además de una prueba de alergias en sangre.

Provocación oral

Niña en Test de provocación oral en alergias alimentarias en un centro médico junto a especialista.
Niña haciendo test de provocación oral vigilada por un médico

La provocación oral es quizás el test de alergia a alimentos más incómodo, tanto para padres como para pacientes con alergias, puesto que se trata de provocar a propósito la reacción, haciendo contacto directo con el alérgeno.

La provocación oral es básicamente comer el alimento que contiene el alérgeno para ver cóom reacciona tu cuerpo.

Es una prueba que solo la pueden realizar médicos especializados en alergias y en reacciones adversas severas, puesto que se trata de suministrar controladamente un poco de alimento a la persona alérgica, esperando las potenciales reacciones a éste.

Dicho de otra forma, se cita al paciente en un centro hospitalario, el médico empieza a suministrar el alimento, pudiendo ponerle un poco directamente en la piel, luego en la boca, en las mucosas y así, poco a poco, hasta que lo traga y digiere.

Entre cada uno de los pasos, debe haber un tiempo prudencial de espera, de allí el por qué la prueba suele tardar unas cuantas horas.

Existen varios escenarios de control durante la realización de esta prueba de provocación:

  1. Si el paciente reacciona (cualquiera de los síntomas citados más arriba) en cualquier estadio de la prueba, el médico puede suspenderla. Reprogramar otra visita entre seis meses o un año después de la realizada, y además determinar tratamiento y protocolo con prescripción de medicamentos, si el médico determina que es necesario.
  2. Si el paciente no reacciona y todo marcha bien hasta que puede consumir el alimento, el médico puede dar como superada la alergia, además indicando la incorporación paulatina del alimento en las comidas del paciente observando detenidamente potenciales reacciones.

¿Estas pruebas hay que repetirlas?

¡Depende! Si su hijo/a en un escenario 1, como describimos anteriormente, no ha reaccionado al alérgeno, se da por superada la alergia.

Si el paciente por el contrario no supera las pruebas, su médico le indicará en cuanto tiempo pueden volver a intentar con los test de alergias.

Por lo general, este tipo de pruebas se repiten en bebés al transcurrir los seis meses desde la primera prueba, y en el caso de niños y adultos se recomienda repetir exámenes cada año.

Las alergias alimentarias es un tema realmente sorprendente. Puede que un alérgico supere las pruebas de analítica, pero las de piel y provocación no. Puede que nos de la impresión que ya no reacciona, y luego cuando se hace los test básicos, encontramos que empeora y que el tratamiento y medidas de seguridad se tengan que extremar aún más.

Otra cosa que es muy importante, es que las reacciones alérgicas varían de persona a persona, con lo cual, lo que puede funcionar a una paciente, a otro no.

En todos los casos es recomendable seguir las pautas que dicta el médico, especialista y tratante. 

Si has llegado hasta aquí, ahora ya sabes cómo se hacen las pruebas de alergia alimentaria y podrás gestionar de una mejor manera cómo hacer para no agobiarte al momento de los pinchazos. ¡Suerte con eso!

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